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Sandro Rosell
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Cinco victorias consecutivas avalan el crecimiento del Tottenham. Un equipo de identidad, que brilla bajo el 3-5-2 y sus variantes. Mauricio Pochettino ha elaborado uno de los equipos más flexibles tácticamente en Premier.

Encontrar un sistema que encaje con las características de los jugadores suele ser sinónimo de éxito. Tras el 3-4-3 de Conte llegó la línea de tres que fijó Pochettino hace dos meses. Un sistema que ha potenciado las cualidades de muchos futbolistas y ha permitido crecer a The Spurs. El manager argentino pone la firma a un equipo que sigue invicto en casa e incomoda a todos sus rivales. Una dirección bajo diferentes esquemas.

Cuando el Tottenham visitó el Emirates realizó un cambio que resultará significativo. Pochettino buscaba acumular hombres en el centro para incomodar a la segunda línea del Arsenal -sobre todo a Özil- y cortar su juego de posición y toque. Los locales se adelantaron, pero encontraron dificultades para trenzar jugadas y combinar en labores ofensivas. The Spurs rascaron un empate en el derby londinense, pero ganaron mucho más que un punto. La defensa de tres se iba a convertir en una seña de identidad. Una variante más para el amplio abanico de Mauricio.

Las dos derrotas del Tottenham en Premier League fueron contra Chelsea y Manchester United. Ambos encuentros, con defensa de cuatro y en los dos choques, superados por el centro. Pochettino reconoció tras el encuentro ante el Chelsea en Stamford Bridge que al equipo le faltó músculo por dentro. Tras la derrota en Old Trafford, la defensa de cuatro se quedó a un lado, Pochettino quiso probar. Tres centrales con Dier, Vertonghen y Alderweireld; Wanyama por delante y el punto clave, Rose-Walker como carrileros. El Tottenham venció 3-0 al Hull City y el esquema convenció.

El ́Boxing Day ́ deparó una exigente visita a St. Mary's con un Southampton que se encuentra sumergido en una crisis de resultados, pese a que su juego no sea tan diferente al mostrado anteriormente. La lesión de Alderweireld impidió emplear el 3-5-2, pese a jugar con 4, se vio como Walker y Rose actuaban de carrileros y Wanyama retrasaba su posición. La victoria fue por 1-4, con exhibición de Ali y un constante peligro por bandas.

Un equipo con la firma de Pochettino. No está fijo en un esquema. Varía en función de sus activos disponibles. Si puede contar con Dier, Vertonghen, Alderweireld o incluso Wimmer -como contra el Arsenal- empleará defensa de tres y las variaciones que crea necesarias. Sino, emplea un 4-2-3-1 que se convierte en un 4-5-1 en tareas defensivas. Un entrenador de múltiples variantes en lo táctico, una cualidad potenciada gracias a la versatilidad de sus jugadores. Pochettino ha convertido al Tottenham en uno de los equipos más flexibles de la Premier en cuanto a sistemas. Si las lesiones lo permiten, tienen variantes para rendir ante cualquier equipo inglés.

Ante el Chelsea pudimos ver al Tottenham más pragmático. Empleando un 3-5-2 que evolucionaba a 3-1-4-2, un sistema con una única premisa, ganar a Conte por el medio. Pochettino alineó tres centrocampistas fijos en el medio; Dembelé y Eriksen como interiores y Wanyama de pivote -un poco más retrasado-. Los tres creaban superioridad en todo momento por el centro del campo, Kanté y Matic apenas retenían la pelota, y cuando la querían sacar jugada, se veían obligados a abrir a banda para poder crear peligro.

Al crear esa superioridad de tres hombres contra dos, los Spurs siempre tenían un activo más para jugar con el balón y más posibilidades de atacar con el balón. Las bandas fueron la auténtica fuente de poder de los de White Hart Lane. Rose y Walker incidían permanentemente, siendo un refuerzo magistral para las internadas por dentro de Eriksen y Dembelé, además de desequilibrar la saturada defensa blue. Los dos goles de Ali -en un estado de forma magistral- son, en parte, al apoyo de los carrilero.

El Tottenham siempre presiona la salida del balón rival en campo contrario, con fases de auténtico asfixio para el rival -Conte y Guardiola lo sufrieron- acompañado de un gran repliegue en líneas perfectamente ordenadas. La pulcritud táctica es una de las claves de Pochettino, una estructura jerárquica donde todos tienen asumido su rol y realizan movimientos de memoria. El ideal de Mauricio, un equipo inteligente con el balón, pero aún más sin el.

Un sistema de tres centrales que brilla con sus hombres de confianza. Una defensa adelantada, que siempre está atenta a los balones en largo del Chelsea y esas contras tan letales. Unos defensores de poderosa envergadura que se encuentran en un estado de gracia. El Tottenham crece también desde atrás, con únicamente tres goles encajados en los últimos cinco partidos.

Eriksen repartiendo asistencias, Delle Ali demostrando ser el jugador inglés del momento -6 goles en 4 partidos-, Harry Kane consolidándose como un líder decisivo. Un ataque que no solo es ofensivo -15 goles en 5 partidos- sino que sabe replegarse y ayudar en labores de presión. Ataques de alta velocidad, donde pocos defensores pueden detener a Dembelé o Ali cuando están en carrera.

La decepción en Champions League ha pasado. El equipo sigue adelante en la FA Cup y tiene sensaciones inmejorables en Premier. La moral tras ganar al Chelsea está disparada y el Tottenham cada vez tiene más asimilado su estilo. Un equipo de autor con acento argentino. Un proyecto que sigue sin tener techo.

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