Assign modules on offcanvas module position to make them visible in the sidebar.

Testimonials

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua.
Sandro Rosell
FC Barcelona President

Es fin de semana en Inglaterra, lo que se traduce en una nueva jornada de fútbol, y esta vez vuelve a tocar jornada de Premier League. Sin embargo, pese a ser la liga inglesa, yo pongo rumbo al sur de Gales, toca visitar la casa del Swansea, toca visita al Liberty Stadium.

Swansea es una pequeña ciudad de Gales, y un tanto difícil de llegar a ella salvo por tren o bus a través de otras ciudades inglesas o galesas (Cardiff principalmente), pero pese a ser los “extraños” en la liga inglesa, llevan ya 6 temporadas consecutivas en Premier.

El fútbol en Swansea no empieza en los alrededores del Liberty Stadium, si no que empieza mucho antes, en pleno centro de la ciudad de donde salen los autobuses hacia el estadio (salvo que prefieras darte un largo paseo e ir andando). En la parada del bus, algunos aficionados se sorprendían de vernos hablar español y tras darnos cuenta de sus miradas de interés decidimos compartir opiniones con ellos. Una breve charla sobre el Swansea, futbol inglés, español y el estado de la selección galesa solamente se vio interrumpida con la llegada del autobús. Una vez dentro, se notaba que era “match day”, el autobús estaba lleno de aficionados con camisetas y bufandas del Swansea, aunque también había algún aficionado del Burnley sin hacer mucho ruido, estaba en territorio enemigo.

El bus para en los alrededores del estadio, pero puedes bajarte una parada antes y caminar un poco hacia el estadio mientras te sumerges en una marea blanca y negra (los colores del Swansea). En los alrededores del estadio, los aficionados afinaban sus gargantas mientras se calentaban con unas buenas pintas, mientras que la tienda del club estaba a revosar.

Una vez dentro del estadio, antes de salir a las gradas los aficionados terminaban de ver el partido del Manchester United contra el Bournemouth con algunas risas tras los fallos de Pogba, el hombre de los 100 millones, en los últimos minutos.

Nuestro asiento estaba en uno de los fondos. Para llegar a la grada había que subir unas escaleras y allí estaba, el campo que había visto tantas veces había visto a través de una pantalla estaba por primera vez delante de mis ojos. El asiento estaba en la tercera fila, completamente al lado donde en ese momento calentaban los jugadores de Burnley. A falta de 10 minutos para el encuentro el estadio se encontraba completamente lleno, en el videomarcador una cuenta atrás marcaba el tiempo acompañado de una música de ataque nuclear que le daba un toque épico a la espera.

Los jugadores saltan al campo y el 'Hyms and Arias' retumba en el estadio, no hay nadie que no se lo sepa ni nadie que no lo cante. Afición y equipo saben lo que se juegan, y unos no paran de cantar y animar, y los otros otros de correr y luchar. Y que no os engañen, en Inglaterra no existirán gradas de pie, pero casi todo el mundo vive todo el partido de pie (al menos en los fondos y proximidades) El gol de Llorente enloquece al Liberty y comienzan a corear su nombre al ritmo de “Seven nation Army”. La jugada polémica del partido se vivió intensamente en el fondo en el que estábamos sentados, el penalti claramente no fue y encendió a una afición bastante molesta con el arbitraje de los últimos partidos. Gol del Burnely de penalti que despierta un poco a su afición que se encontraba también en ese fondo, pero no tardaron en ser silenciados por los locales. El descanso llega con algunos insultos al arbitro, bastante suaves para lo que acostumbramos en España.

Con el inicio de la segunda parte, Swansea y afición salen enchufados, sin embargo es el Burnley quien sin hacer prácticamente nada se pone por delante; y esta vez sí, por primera vez se escucha a su afición. Gritos de animo dentro de la afición del Swansea, y lo que más me marcó, un niño de unos 8 años subido en el asiento, como si de un pequeño hooligan se tratará, con una bufanda atada en la cabeza empieza a gritar ¡City, City!, al mismo tiempo que se le empezaba a unir gente. El gol, golazo, de Olsson hizo crear a la grada con la remontada. El estadio se convirtió en un autentico hervidero que terminó de enloquecer en el 92 con el gol de Llorente. Con el pitido final el 'Hymns and Arias' vuelve a sonar, esta vez mas fuerte que nunca, y para alguien como yo, seguidor del equipo desde hace años es imposible no unirse al cántico y que no se le ponga la piel de gallina.

Paul Clement ídolo ya local dio la vuelta de honor por el campo mientras la grada le cantaba “You Jack Bastard” que para ellos sería como eres uno de los nuestros, afición y equipo son uno. La gente empieza a abandonar el estadio y un cántico resuena a lo largo del camino de vuelta: “We are staying up”

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto