Assign modules on offcanvas module position to make them visible in the sidebar.

Testimonials

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua.
Sandro Rosell
FC Barcelona President

Unai Emery cogió un vuelo a Londres, se reunió con los dirigentes del Arsenal, y tras unas semanas de deliberación, fue asignado como nuevo técnico “gunner”. Decisión que “sorprendió” al mundo del fútbol. Por su temporada en el PSG y por los nombres que andaban sonando alrededor del cuadro inglés. El reto es mayúsculo, y por ello una buena planificación en verano resultaba vital. Comenta Gary Neville que “Guardiola necesitó al menos tres mercados de fichajes para confeccionar un Manchester City campeón, y que Unai y el Arsenal deben de tener paciencia”. Sea como fuere, llegaron Leno, Sokratis, Lichsteiner, Torreira y la incorporación de un joven centrocampista francés poco o nada conocido por tierras británicas: Matteo Guendouzi.

Antes de analizar al galo y su espectacular irrupción en la Premier League, conviene ilustrar por palabras cómo fue su último periodo en Francia, cuanto menos curioso y lleno de polémica. El joven melenudo fichaba por el Lorient de la Ligue 2 después de pasar por la academia del PSG. Con apenas 18 años, su primera experiencia profesional ya comenzaba a dar sus frutos y equipos como el Tottenham comenzaron a interesarse por él a mediados de enero. No obstante, tras ser sustituido en el descanso de un partido por su manager en aquel entonces, Mickael Landreau, parece ser que el nuevo centrocampista “gunner” no se lo tomó del todo bien, encarándose con el mismo y estando apartado de los terrenos de juego durante tres meses dada su indisciplina. Edad conflictiva y cabeza caliente. Un acto que no hizo variar su valor de mercado, así que el Arsenal, en una negociación relámpago, lo contrataría por el precio de ocho millones de euros. En tiempos de “despilfarro” monetario, esta ha sido una de las mejores operaciones calidad-precio sin ninguna duda.

Porque Guendouzi llamó la atención en pretemporada. Solo por su presencia lo hace. Y por su pelo. Jugando siempre como mediocentro, acompañado o en solitario, su confianza y ganas de ser protagonista llevaron a la parroquia “gunner” pedir a gritos su presencia en el once titular el día en el que los de Unai Emery se estrenaban en la competición liguera. Ante todo un Manchester City y con la presión que eso conlleva. Desde esa fecha, el nuevo ídolo del Emirates no se ha bajado de la nube y sigue deleitando con sus actuaciones desde que el árbitro pita el inicio del encuentro. 4 titularidades y sumando.

Guendouzi acompaña a Xhaka en el doble pivote. Mientras el suizo prefiere desplazar la pelota con pases horizontales y mucho balón largo a la espalda de la defensa, el francés busca todo lo contrario. Recibe, conduce (todavía le cuesta dar menos de dos- tres toques antes de soltarla), e intenta verticalizar con pases interiores. Ahí encuentra a Ramsey, a las ayudas de Auba, y a Özil. Con los bloques bajos que le suelen plantar al Arsenal en cada partido, Guendouzi mira el fútbol de cara, recibiendo constantemente y mostrando una personalidad poco común en los jugadores de su edad. El segundo pupilo “gunner” con mejor porcentaje de acierto en los pases (89.1%), solo por detrás de Lucas Torreira, que ha salido en las cuatro jornadas desde el banquillo (95%).

En su debut en la Premier (ante el City de Guardiola), el precoz galo fue el futbolista de su equipo que más toques dio (72), que más pases intentó (47), y que ganó el mayor número de duelos (3). Y contra el Chelsea, en Stamford Bridge, fue el jugador que mejor porcentaje de acierto en pases tuvo (95%), que más entradas con éxito realizó (4), y que más intercepciones logró (4). Si sus actuaciones dentro del terreno de juego ya relucen por sí solas, teniendo el Big Data como herramienta, no cabe duda de que la importancia del bueno de Matteo en el engranaje del club londinense empieza a ser vital. Y no lleva ni dos meses en la ciudad.

Quizá la necesidad que tenía el Arsenal de hallar una ilusión así, ha agrandado la burbuja que existe en torno al joven francés. No han sido temporadas fáciles para el combinado británico. Muchas decepciones y demasiadas campañas viendo cómo el título se escapa a las primeras de cambio. La llegada de aire fresco, unida a la fuerza y la garra que caracterizan a Guendouzi, ha llevado a sus aficionados a tratarlo como un héroe allá donde va. No hay más que ver las palabras de Ian Wright, una leyenda “gunner”, después del primer mes de competición: “Es lo mejor que he visto en este comienzo de curso. Tiene un corazón y unas ganas de que las cosas salgan bien, que no había visto por aquí en años. Corre y se deja la piel, continuamente quiere el balón. Será un grandísimo jugador”. Quizá sea esa la aptitud por la que más ha logrado ganarse el cariño de su público el ex futbolista del Lorient. Su larga zancada le ayuda a ocupar mucho campo y así realizar un número de ayudas altísimo por encuentro. Va con determinación al choque. No se arruga. Siempre ofreciendo un apoyo a sus compañeros. El único problema es su dificultad al correr para atrás. Xhaka no llega y cuando lo hace es muy tarde, y Guendouzi suele tener problemas de posicionamiento. De este modo, la entrada de Torreira desde el inicio, un mediocentro mucho más posicional, con un carácter defensivo notorio, debería comenzar a producirse en las próximas jornadas para paliar este déficit que tantos problemas le está dando a Unai Emery.

Lo que está claro es que Guendouzi ha entrado con muy buen pie en la Premier League. Ha sorprendido y ahora le queda es lo más difícil. Mantener el nivel entre los grandes no es nada fácil, y menos cuando tienes 19 años. Pero si algo no le falta a esta joven estrella son ganas de comerse el mundo. El Arsenal ha encontrado un nuevo faro con el que orientarse. Veremos si su luz sigue en aumento.

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto