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Sandro Rosell
FC Barcelona President

Unai Emery fue presentado como nuevo entrenador del Arsenal a finales de mayo de este mismo año. Tras 22 temporadas en el cargo, Wenger decidió (o más bien le obligaron a decidir) que ya era hora de cerrar su etapa en el club londinense y puso punto y final a una era de luces y sombras que sin lugar a dudas será recordada con cariño y nostalgia por los aficionados gunners con el paso del tiempo, aunque los últimos años hayan traído muchas más tristezas que alegrías. Con la valentía que se le ha de reconocer, el de Guipúzcoa recogió a un club en un momento delicadísmo (fuera de Champions League, con el Emirates Stadium que se había presentado semivacío durante los últimos meses y con la afición en contra de la directiva) y aceptó el pesado testigo de Arsène para renovar la imagen del Arsenal. Su contratación, aunque no se encontraba entre los principales mánagers candidatos, tuvo mucho que ver con la profunda y detallada presentación que Unai mostró a los mandatarios gunners en su primera reunión. Una puesta en escena que impresionó a Gazidis y compañía en la que Emery explicó su punto de vista sobre la situación del club y todo aquello que llevaría a cabo para devolver al Arsenal a lo más alto. De esta manera y ya nombrado líder de la expedición, Unai iniciaba un reto mayúsculo en su año de ‘rookie’ en la Premier League.

Las expectativas, como cabría esperar en un club de las dimensiones del Arsenal, eran (y son) altísimas. Volver a la máxima competición de clubes europea, ganar algún título y dar oportunidades a los jóvenes de la cantera, todo ello a la vez que se practica un fútbol vistoso y dominante que cumpla las fantasías de los aficionados del Emirates Stadium. El caprichoso sorteo del calendario, sin embargo, puso dos piedras enormes en el camino de Unai nada más empezar: debía iniciar su andadura en liga recibiendo al campeón vigente, el Manchester City de Pep Guardiola, y visitando al pasado poseedor de la corona y a su nuevo míster, el Chelsea de Maurizio Sarri. Las derrotas, ambas merecidas, trajeron consigo prematuros artículos y tertulias que ponían en tela de juicio la mano de Emery en el equipo. Desde el 3-2 en Stamford Bridge, el Arsenal se mantiene invicto en liga con 18 de 18 puntos posibles, se ha clasificado para octavos de final de la Carabao Cup y ha logrado seis de seis puntos en Europa League.



Sospechas y juicios precipitados

Unai inició la Premier con dos onces muy parecidos. En ambos Petr Cech fue el portero titular, algo que se ha mantenido hasta ahora, y Mustafi - Sokratis formaron pareja en el centro de la zaga. Bellerín lo ha jugado todo, y en el lateral derecho comenzó Maitland- Niles, aunque cayó lesionado en la primera parte ante el Manchester City y una vez recuperado Monreal el español domina el puesto. En el mediocampo, Guendouzi y Xhaka han sido una constante hasta finales de septiembre y por delante de ellos Mkhitaryan y Özil disputaron ambos encuentros con un compañero en el trío distinto, primero Ramsey y después Iwobi. En la delantera, Aubameyang también fue un fijo.

                 

                                          XI frente al Manchester City                                                                                       XI frente al Chelsea

Las dos derrotas, comprensibles por una parte, siguieron un guión parecido aunque con matices: el Arsenal fue dominado, sufrió en espacios abiertos y ante una presión alta y dejó un espacio a la espalda de la defensa difícilmente salvable para Sokratis y Mustafi. En Stamford Bridge fue Kanté quien en múltiples ocasiones aprovechó los balones de Barkley y Jorginho para rasgar el entramado defensivo de Emery, y frente al City cualquiera del trío atacante (aquella tarde fueron Mahrez, Sterling y Agüero junto a un excepcional Bernardo Silva) hizo maravillas a la espalda gunner.

A pesar de los cero puntos, el comienzo de Unai Emery dejó varias lecturas:

- Necesita tiempo. Tras 22 años juntos, la ruptura entre Wenger y el Arsenal dejó un agujero muy complicado de tapar en todos los aspectos. La llegada de Emery, aún con la idea de mantener ciertos mecanismos, necesita una asimilación que de ninguna manera se puede conseguir de la noche a la mañana. Frente a Manchester City y Chelsea, el equipo se vio falto de mecanismos defensivos y ofensivos. El mediocampo se desdibujó rápidamente, Sokratis y Mustafi eran incapaces de frenar los ataques rivales y la espalda de Bellerín era un vacío que ni Mustafi ni Guendouzi lograban corregir. Aunque los tabloides y las televisiones inglesas comenzasen a dudar de Unai, parece impensable juzgar (ni positiva ni negativamente) a un entrenador nuevo en la competición que recoge un equipo inmediatamente después de un noviazgo de más de dos décadas tras tan solo dos encuentros oficiales.

- La importancia capital de Bellerín. El canterano azulgrana está llamado a ser forzosamente uno de los jugadores más importantes del Arsenal. En los dos primeros encuentros fueron Özil y Mkitharyan sus compañeros en esa banda derecha. Por sus características individuales, en especial las del alemán que ha repetido su demarcación desde la entrada de Lacazette al once, su tendencia es centrarse mientras deja el carril completo para que Héctor lo aproveche. La acumulación de jugadores en el centro permite que Bellerín llegue liberado a línea de fondo y se convierta en un filón que aprovechar. En el último año de Wenger los dos laterales españoles, Bellerín y Monreal, se convirtieron en una especie de termómetro para el equipo: si lograban profundidad, el Arsenal multiplicaba su peligro. La sensación actual incluso supera a la de entonces.

- El joven, joven Guendouzi. La entrada del francomarroquí fue una gran sorpresa en el primer día del nuevo Arsenal en Premier League. Directo de la Ligue 2, Guendouzi comenzó como titular ante Manchester City y Chelsea. Fue el encargado de dirigir la salida de balón gunner y aunque su talento está fuera de toda duda, necesita pulir ciertos detalles en su juego. Se mostró muy participativo, alocado en ocasiones y con la misma lógica falta de adaptación que el resto de sus compañeros, si cabe acentuada por sus escasos 19 años y su inexperiencia en el fútbol de las islas. Físicamente, eso sí, su cuerpo está lejos de ser el idóneo para la demarcación en la que se desenvuelve .





Un once ‘tipo’ y una racha ganadora

Tras no sumar en sus dos primeras jornadas y someterse al juicio popular, el Arsenal afrontó su tercer encuentro contra otro de los equipos que se ha dado un lavado de cara este verano: el West Ham de Pellegrini. Emery repitió el mismo once que saltó a Stamford Bridge y las dificultades defensivas volvieron a ser obvias, en especial a la hora de enfrentarse a transiciones. Felipe Anderson y Michael Antonio (aprovechando el espacio huérfano concedido en el lateral derecho) dirigieron contraataques que solo la falta de puntería y el acierto de Cech fueron quién de impedir que subiesen al marcador. Finalmente, el 3-1 trajo los primeros puntos al casillero gunner e inició la racha actual donde el Arsenal todavía no ha vuelto a encontrarse con la derrota. Para ello, los londinenses han vencido a Cardiff City, Newcastle, Everton, Watford y Fulham. Dieciocho puntos de dieciocho posibles en seis encuentros donde Emery ha ido variando piezas y experimentando con ellas hasta conseguir toda la estabilidad posible en un club que afronta cuatro competiciones.

XI frente al Everton

Frente al Everton en el Emirates Stadium, Emery alineó lo más parecido a un once-tipo que se puede ver en un club que prácticamente juega un encuentro cada tres días. Hasta el momento (y aunque Leno ya aseguró que no se trata de algo consensuado y que luchará por jugar todos los encuentros), Petr Cech se ha convertido en el portero de liga y Bernd Leno ha jugado en Carabao Cup y Europa League. La lesión del checo, eso sí, ha despejado el camino a Leno durante al menos los próximos quince días que se espera que Cech se mantenga en el dique seco. Mustafi - Sokratis, en caso de estar sanos, parece que serán la pareja de centrales de Unai mientras no se recupere Koscielny, puesto que el alemán tan solo ha descansado en Europa y Sokratis lo había disputado todo hasta su lesión. En los laterales, Bellerín y Monreal se antojan inamovibles y el mediocampo estará dirigido por Xhaka y Torreira. El ex de la Sampdoria se ha adaptado al modelo de juego gunner y ha respondido positivamente en sus titularidades, que han coincidido con las dos únicas porterías a cero del equipo hasta el momento en la competición doméstica. Por delante, la entrada de Lacazette en punta ha desplazado a Aubameyang a la banda izquierda, acompañado por Ramsey en el carril central y Özil por la banda derecha. Mkitharyan es el mayor perjudicado y a su vez el jugador con más posibilidades de entrar en este teórico once titular, tanto por Ramsey desplazando a Özil a la mediapunta como por Lacazette, lo cual devolvería a Aubameyang al ‘9’.





Guendouzi, Torreira y el valor de la entrada de Lacazette

El fichaje de Torreira por 30 millones de euros a la Sampdoria este verano fue ejecutado para paliar una de las lagunas más evidentes del Arsenal en los últimos años: el mediocampo. Los continuos problemas físicos que habían maltratado a Cazorla y la salida de Wilshere libre en este verano estival obligaban a la dirección deportiva a salir en busca de nuevos refuerzos que lavasen en cierto sentido la cara de los gunners y el uruguayo fue uno de los elegidos. La operación se cerró prácticamente por completo antes del Mundial de Rusia, de manera que el club ataba a uno de los mediocampistas emergentes con mayor proyección de la Serie A. Con menos cartel y llegando como un completo desconocido para la afición, Guendouzi fue anunciado a principios de julio tras llegarse a un acuerdo por 8 millones de euros con el Lorient. Aunque las expectativas eran mucho más bajas, pues el propio Mattéo dudaba de su continuidad en el primer equipo, Guendouzi se ha hecho un hueco en las convocatorias de Emery.

Los dos, Guendouzi y Torreira, llegaron al Arsenal con un cometido muy concreto y casi compartido. Acompañando a Xhaka en la medular con el doble pivote que Unai ha instaurado, el uruguayo es el encargado de recibir el balón desde los centrales y ejecutar el primer pase. De ello se beneficia Xhaka, que sin el compromiso de girar en primer tercio ni de iniciar la creación toca mucho más balón y varios metros por delante.

                            

                        Mapa de calor de Torreira vs Everton                                                                        Mapa de calor de Xhaka vs Everton

Con Guendouzi, en cambio, el suizo acostumbra a recibir la pelota también en posiciones más retrasadas. Acompañado de cualquiera de los dos, Granit Xhaka se ha convertido en el jugador del Arsenal que más balones toca en esta Premier League, promediando 78,3 pases por partido. Además de victorias, el Emirates Stadium reclama a su equipo un fútbol vistoso con el que disfrutar los noventa minutos. Con mucho por delante que pulir, Guendouzi y Torreira están poniendo de su parte los porcentajes más altos del equipo tanto en intercepciones al rival (2 y 1,6 respectivamente) como en efectividad en el pase (90,4 y 88,4).

Además del acompañante de Xhaka, Emery se ha visto en la disyuntiva de elegir un compañero adecuado para Monreal en la banda izquierda. Tras probar con Mkhitaryan e Iwobi en los primeros partidos, Unai se decantó por reubicar a Aubameyang en la banda izquierda para dar entrada a Lacazette en el once. Una medida que ha tenido evidentes consecuencias positivas en el resultado pero también en las estadísticas. Más allá de las victorias, entre los dos suman ocho goles y tres asistencias en Premier League. Con todo, el mayor beneficiado de esta decisión parece que ha sido Nacho Monreal, cuya participación en el juego ha ido aumentando partido tras partido de forma inverosímil.

En su primer partido de la temporada, el lateral español repartió 44 pases frente al Chelsea de Sarri, cuando el juego se volcó por el otro costado con las continuas llegadas de Bellerín a línea de fondo. Aquel día fue Iwobi el extremo que ocupó el espacio por delante de Nacho, de la misma manera que lo hizo ante el West Ham, encuentro en el que el español dio 50 pases. Desde la entrada de Lacazette y el cambio de posición de Aubameyang, Monreal ha engordado sus cifras de pase en este orden: 68 contra el Cardiff City, 74 contra el Newcastle, 73 contra el Everton y 87 contra el Watford. Ante el Fulham, Unai dio descanso al armenio y Monreal redujo su contacto con la pelota repartiendo 64 pases.

Pases de Monreal ante el Chelsea con Iwobi como acompañante
 
Pases de Monreal ante el Watford, el último con Aubameyang de extremo y Lacazette en punta

El ex jugador del Borussia Dortmund partiendo como delantero tiene una tendencia contraria a la de Lacazette. Mientras que el primero recibe más balones preferentemente por el lado izquierdo, el francés cae con mucha más frecuencia a la banda derecha, lejos de la zona de impacto de Monreal. Desde la banda, en cambio, Aubameyang juega con la inercia de dirigirse hacia dentro por su condición de diestro. Ambos movimientos aclaran el espacio para Nacho, que puede aprovechar la banda al completo y ocupar el carril prácticamente en su totalidad. Este cambio de patrón apenas ha afectado a la actividad de Héctor Bellerín, que salvo en Craven Cottage y frente al Manchester City, en el resto de partidos se ha mantenido entre 60 y 70 contactos con el balón por partido sea cual sea el once elegido por Unai.





Los objetivos reales no han de ser deformados por la racha actual

Las dos derrotas iniciales de Emery como entrenador del Arsenal han sido continuadas por una racha inmejorable de resultados. Nueve encuentros de tres competiciones diferentes en los que el único sabor que han probado los londinenses es el de la victoria, lograda gracias a veintisiete goles a favor y ocho en contra. A pesar de ello, el juego del equipo está lejos de ser impecable y no hay ninguna duda de que el entrenador guipuzcoano sigue trabajando para limar todas las imperfecciones que hemos visto hasta ahora. Lo más positivo de todo ello es que, ahora sí, Unai cuenta con un colchón de resultados que lo respaldan y que servirán de despensa cuando la situación vuelva al cauce que se supone lógico para el Arsenal. En los números, asaltar el top 4 en la competición doméstica sigue siendo la prioridad mientras se compite por levantar alguna de las tres copas restantes. En lo estructural, dar oportunidades a nuevos talentos emergentes va ligado a la cultura gunner moderna y tanto Guendouzi como Smith-Rowe pueden dar buena fe de ello. Estéticamente, el Emirates sigue exigiendo y por ahí continuará bregando Unai y su equipo. Emery se ha propuesto dirigir una empresa de las complicadas, de las que demandan una labor minuciosa y severa. El reto aún está empezando.

 

Unai inicia un reto mayúsculo...

...en su año de ‘rookie’ en la Premier League.

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