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El Liverpool se encuentra inmerso en plena pelea por la Premier League. Uno de los grandes artífices de que el equipo de Klopp esté peleando por ese titulo es Virgil van Dijk. El central holandés se ha consagrado esta temporada como uno de los mejores en su demarcación y parece estar empezando a amortizar la cantidad de millones de su fichaje.

Van Dijk llegó desde Southampton en el invierno de 2017 costando una cifra superior a 90 millones de euros. Pero la lucha por la Premier League no es lo más duro que el central holandés ha tenido en su vida, pues en el año 2009 tuvo que enfrentarse a una operación de emergencia que le pudo costar su vida.

Un joven Van Dijk estaba empezando a despuntar en el Groningen, equipo de la Eredivisie de su país natal, Holanda. Apenas tenia 17 años y era uno de los futuribles al relevo generacional en la selección holandesa. Se llegaba al final de temporada cuando Virgil comenzó a sentir un fuerte dolor de tripa en medio de una sesión de entrenamiento. A pesar del diagnóstico del cuerpo medico, el joven decidió continuar con el entrenamiento. 48 horas después, su estado comenzó a empeorar considerablemente, pero aun así el holandés se seguía negando a visitar a un especialista. Tan solo acudió a un centro medico cuando su compañero Tim Keurntjes insistió y le acompañó, pero una vez allí los médicos no observaron nada extraño.

La madre de Van Dijk, preocupada por su hijo, viajó hasta Groningen para visitar a Virgil. Cuando llegó, se encontró al joven acurrucado en su cama con un fortísimo dolor de tripa. Su madre, lógicamente asustada, llevó a su hijo al hospital, donde fue operado de urgencia. El diagnóstico fue peor de los esperado: Van Dijk había sufrido una rotura de apéndice. Tras la operación, los médicos le dijeron a la madre de Van Dijk, Ruby, que tan solo su buena condición física le había privado de un destino mucho peor. Como derivación a esta enfermedad, el jugador sufrió peritonitis, la cual es una inflamación de las paredes del estómago, y uremia, que se basa en el exceso de urea en el cuerpo.

"Miré a la muerte a los ojos. Por primera vez en mi vida el fútbol dejó de ser lo primero. Todo se trataba de sobrevivir" fueron las palabras de Van Dijk en una reciente entrevista. "Llegué a firmar el testamento para que todo mi dinero pasara a mi madre".

Tras una lenta recuperación, Van Dijk volvió a la pretemporada mostrando una gran perdida de peso, todo ello debido a la enfermedad.

Seguramente esta experiencia haya dejado huella en la personalidad que el gran central Virgil Van Dijk demuestra día tras día, tanto dentro como fuera de los terrenos de juego.

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