Assign modules on offcanvas module position to make them visible in the sidebar.

Testimonials

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua.
Sandro Rosell
FC Barcelona President

Reconozco que si fuese futbolista profesional y se me acercaran con una millonaria oferta de dinero en desacorde a mi rendimiento o a mis aptitudes técnicas, muy probablemente aceptaría sin pensármelo. No nos engañemos, al final somos personas y buscamos la felicidad, el bienestar, incluso los lujos.

Cuando hablamos de dinero en el fútbol pensamos en grande. El caso es que tenemos tan asumido que eso forma parte de la naturaleza de este deporte que es imposible no pensar en abstracto. No llegamos a lo más intrínseco. También porque no tenemos acceso a esos conocimientos, salvo lo que escuchamos en los medios de comunicación, que suele ser superficial. Las cantidades son tantas y de tanta magnitud que escapa de nuestras inquietudes. Vivimos desconcertados, porque nos imaginamos cantidades enormes de dinero, cuando en realidad son aún mayores.



Pellè, el último de la lista

Graziano Pellè es la última muestra del nuevo concepto de fútbol. Ya no por dinero, sino por destino. Europa debería preocuparse, porque ya no hay control, no hay nada cierto, y la amenaza de países como China o Estados Unidos, por no mencionar a Qatar, es real.

El problema de todo lo negativo que rodea el fútbol empieza cuando se convierte en normal. El dinero, por ejemplo, se ha convertido en algo normal. Esa es la única excusa que tiene poder de convicción, la única que mueve a los futbolistas a besar escudos que desconocen, o que no les come la conciencia por haber desaprovechado una trayectoria profesional a la que solo tienen suerte de llegar unos pocos privilegiados.

Pellè, pues, ha decidido cambiar el Southampton por el Shandong Luneng de la Superliga china. Seguro que ese siempre fue el club con el que soñó jugar desde pequeñito. Bromas aparte, el de Pellè es uno de los casos más demostrativos de lo que es el fútbol actual. El italiano es un buen jugador, un delantero corpulento, con poderío aéreo, con olfato goleador y luchador. Su rendimiento en la Eurocopa ha superado las expectativas de muchos. Ha realizado un gran torneo. Poco más.



Jaque Mate

Pero más que interpretar si es un buen o mal fichaje, o si merece ese precio, debemos entender el simbolismo de este movimiento y de todos los que se han producido últimamente, porque Pellè no es el único que ha decidido decantarse por lo fácil. Ramires, Jackson Martínez, Hulk, Teixeira, Gervinho o Lavezzi, entre otros, también aceptaron las irrechazables ofertas del fútbol chino en vez de competir y alcanzar la gloria en Europa. Y es que primero va el dinero y luego, todo lo demás.

A sus 30 años, ¿cómo iba a decir que no a una oferta de 40 millones de euros por dos años y medio? Claro que Pellè no cuesta ese dinero, no es una estrella, ni vende acondicionadores. Simplemente un jugador con nivel para jugar en Europa. Pero como en el fútbol en general, nada cuesta lo que debería. Sin embargo, lo asumimos. Es lo normal.

Como también es normal que jugadores que están en el final de su carrera prueben en Estados Unidos, pues es una liga de menor nivel y un país que ofrece muchas alternativas para vivir, véase David Villa, Steven Gerrard, Frank Lampard, Andrea Pirlo o Didier Drogba. Esos son también jugadores que cobran cantidades, como mínimo, controvertidas.



Todo tiene un por qué

También son un gran modelo para el futuro. Son futbolistas que sirven como escaparate para los que vienen o los que ya están. La MLS y la Superliga china son una gran amenaza para la competitividad de Europa. Quizás el dinero que desembolsan ahora no será tanto cuando se asienten y sean un destino atractivo no solo por el dinero, sino también por el nivel y el nombre.

Hay tres grandes actores en este juego. Las ligas, que buscan ser las mejores y lograr beneficios millonarios; los jugadores, que solo son objetos traspasados y tentados a base de billetes, y nosotros, los espectadores, que también movemos el espectáculo a base de ver, opinar y comer palomitas.

La estrategia de estas dos competiciones nutre la ignorancia de los que no entienden que los Pellè, Lampard o Gervinho, etc., cobran por encima de sus capacidades, no por rendimiento, sino como inversión. Pronto podrían desbancarnos (como europeos). Pronto podría ser algo normal.

 

 

Imaginamos cantidades enormes
de dinero...

...cuando en realidad son aún mayores"

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto